Los circuitos eléctricos de una vivienda dividen la instalación para que iluminación, tomas y receptores específicos no dependan de una única línea. Cada circuito tiene una finalidad, conductores, protección y límites de utilización coordinados. Las etiquetas C1–C13 del REBT describen esa arquitectura; no son una tabla de amperios para copiar.
Este artículo explica criterios reglamentarios españoles, no cómo añadir circuitos, abrir un cuadro, sustituir protecciones ni tender conductores. Los valores publicados pertenecen al contexto de la ITC-BT-25 y no bastan por sí solos para diseñar o modificar una instalación real.
En 30 segundos
Una vivienda se divide en varios circuitos para distribuir cargas y coordinar conductores y protecciones. La electrificación básica incorpora como núcleo C1–C5: iluminación, tomas generales y frigorífico, cocina y horno, lavadora/lavavajillas/termo, y tomas de baños y auxiliares de cocina. Cuando las necesidades o los límites reglamentarios lo exigen aparecen circuitos adicionales, hasta C13. «Básica» no significa insegura ni «elevada» significa mejor calidad.
Por qué una vivienda tiene varios circuitos
Si toda la instalación dependiera de una sola línea, conductores y protección tendrían que responder a usos muy distintos y cualquier avería afectaría a toda la vivienda. Dividirla permite asignar a cada función una capacidad coherente, limitar el alcance de ciertos fallos y organizar el cuadro eléctrico doméstico.
Un circuito no es solo su magnetotérmico. Comprende la protección, los conductores activos y de protección, las cajas, mecanismos, puntos de utilización y condiciones de instalación. El PIA o magnetotérmico protege el circuito frente a sobrecargas y cortocircuitos, pero no define por sí solo todo lo que el circuito puede alimentar.
Tampoco cada receptor equivale necesariamente a un circuito. C1 puede alimentar varios puntos de luz y C2 varias bases. A la inversa, una misma función puede necesitar circuitos adicionales cuando se supera el número de puntos previsto o cuando la dotación de la vivienda lo exige.

Qué significa grado de electrificación
El grado de electrificación es una clasificación reglamentaria de la dotación y la previsión de utilización de la vivienda. No describe la calidad de los materiales, la antigüedad ni el nivel de seguridad. Una instalación básica correctamente diseñada debe cumplir las mismas exigencias de protección aplicables a su configuración.
Electrificación básica
La ITC-BT-10 la define como la necesaria para cubrir las posibles necesidades primarias sin obras posteriores de adecuación y permitir el uso de los aparatos comunes. La ITC-BT-25 la materializa mediante los circuitos C1–C5. «Básica» significa dotación reglamentaria de base, no instalación barata o inferior.
Electrificación elevada
Se aplica cuando existe una previsión importante de electrodomésticos que obliga a repetir circuitos básicos, calefacción eléctrica, aire acondicionado, automatización, gestión energética o seguridad, recarga de vehículo eléctrico en vivienda unifamiliar, superficie útil superior a 160 m² o una combinación de esas circunstancias. La secadora independiente da lugar al C10. La instalación incorpora los circuitos adicionales que correspondan; no todos los C6–C13 aparecen necesariamente juntos.
«Elevada» tampoco significa automáticamente mejor. Indica mayor previsión o dotación. Una vivienda puede necesitar más circuitos por superficie, número de puntos o equipos previstos, pero la calidad y la seguridad dependen del diseño, ejecución y verificación de cada circuito.
Potencia prevista y potencia contratada no son lo mismo
Para nuevas construcciones, la ITC-BT-10 fija una potencia mínima a prever de 5.750 W a 230 V por vivienda, independientemente de la potencia que contrate cada usuario. En electrificación elevada, la potencia prevista no será inferior a 9.200 W. La capacidad máxima prevista se relaciona con la intensidad asignada del IGA.
Son valores de previsión de diseño. La potencia contratada depende del uso y del contrato de suministro; puede ser distinta. Tampoco esos valores determinan de manera automática la sección o el magnetotérmico de cada circuito interior.
Circuitos C1–C5: el núcleo de la dotación básica
C1: iluminación
C1 alimenta los puntos de iluminación. La tabla reglamentaria asocia un interruptor automático de 10 A, sección mínima de cobre de 1,5 mm² y hasta 30 puntos de luz por circuito. El punto de luz incluye conductor de protección. Superar ese límite requiere un C6 adicional, no aumentar sin más el calibre de C1.
C2: tomas generales y frigorífico
C2 alimenta tomas de corriente de uso general y el frigorífico. El REBT asocia 16 A, 2,5 mm² y un máximo de 20 tomas por circuito. El frigorífico pertenece a esta definición aunque se encuentre en la cocina; C2 no significa «todas las tomas de cocina».
C3: cocina y horno
C3 está destinado a la cocina y el horno, no a cualquier electrodoméstico situado en esa estancia. La tabla indica 25 A, 6 mm² y hasta dos puntos de utilización. Son características del circuito reglamentario definido, no una instrucción para conectar receptores o modificar una instalación existente.
C4: lavadora, lavavajillas y termo eléctrico
C4 reúne estos tres receptores con un automático de 20 A, conductor principal mínimo de 4 mm² y hasta tres tomas. Cada base de 16 A se combina con fusible o interruptor automático de 16 A. La nota específica permite que cada toma individual derive con 2,5 mm² desde una caja del circuito principal de 4 mm².
El REBT admite otra solución: circuitos independientes para cada aparato, cada uno con automático de 16 A. En ese caso no son necesarias las protecciones individuales indicadas para las bases del C4 conjunto. Ese desdoblamiento, por sí solo, no convierte la vivienda en electrificación elevada ni obliga a añadir otro diferencial. Esta particularidad impide resumir C4 como «20 A y ya está».
C5: baños y bases auxiliares de cocina
C5 alimenta las tomas de los cuartos de baño y las bases auxiliares del cuarto de cocina. La tabla establece 16 A, sección mínima de 2,5 mm² y hasta seis tomas por circuito. No es correcto llamarlo simplemente «enchufes húmedos»: su alcance está definido por los usos y emplazamientos indicados en la ITC-BT-25.

Tabla de circuitos C1–C5
| Circuito | Uso principal | Automático | Máximo de puntos | Sección mínima | Nota esencial |
|---|---|---|---|---|---|
| C1 | Iluminación | 10 A | 30 | 1,5 mm² | El punto de luz incluye PE. |
| C2 | Tomas generales y frigorífico | 16 A | 20 | 2,5 mm² | Bases de uso general definidas por el REBT. |
| C3 | Cocina y horno | 25 A | 2 | 6 mm² | No incluye todos los equipos de cocina. |
| C4 | Lavadora, lavavajillas y termo | 20 A | 3 | 4 mm² | Bases de 16 A con protección individual, salvo desdoblamiento reglamentario. |
| C5 | Baños y bases auxiliares de cocina | 16 A | 6 | 2,5 mm² | Al superar seis tomas corresponde un C12 adicional. |
Contexto obligatorio: las secciones corresponden a dos conductores y PE de cobre, aislamiento PVC y tubo empotrado en obra, bajo las hipótesis de la tabla de la ITC-BT-25. Otras condiciones pueden exigir secciones diferentes. Además deben comprobarse intensidad admisible, cortocircuito, caída de tensión y restantes prescripciones.
Circuitos adicionales de electrificación elevada: C6–C13
Estos circuitos aparecen según las necesidades concretas. C6 y C7 repiten tipos básicos al superar límites; C8–C11 atienden usos específicos; C12 agrupa repeticiones previstas de C3, C4 o C5; y C13 se relaciona con la recarga del vehículo eléctrico.
| Circuito | Finalidad o condición | Automático | Máximo | Sección mínima |
|---|---|---|---|---|
| C6 | C1 adicional por cada 30 puntos de luz. | 10 A | 30 puntos | 1,5 mm² |
| C7 | C2 adicional por cada 20 tomas generales o si la vivienda supera 160 m². | 16 A | 20 tomas | 2,5 mm² |
| C8 | Calefacción eléctrica prevista. | 25 A | Según diseño | 6 mm² |
| C9 | Aire acondicionado previsto. | 25 A | Según diseño | 6 mm² |
| C10 | Secadora independiente. | 16 A | 1 toma | 2,5 mm² |
| C11 | Automatización, gestión energética o seguridad prevista. | 10 A | Según diseño | 1,5 mm² |
| C12 | C3 o C4 adicionales cuando se prevean, o C5 adicional si supera seis tomas. | Según tipo repetido | Según tipo | Según tipo repetido |
| C13 | Infraestructura de recarga de vehículo eléctrico cuando corresponda. | Según ITC-BT-52 | 3 puntos en tabla BT-25 | 2,5 mm² mínimo en tabla BT-25 |
Para C8 y C9, la tabla fija 25 A y 6 mm², con potencia máxima permisible de 5.750 W por circuito; para C11, 10 A, 1,5 mm² y 2.300 W. C12 hereda las características del circuito que se repite. Estas referencias siguen sometidas a las hipótesis y comprobaciones de la tabla reglamentaria.
C13 y la recarga del vehículo eléctrico
C13 es el circuito de una vivienda destinado a alimentar una estación de recarga cuando la infraestructura está prevista. La ITC-BT-25 exige un diferencial exclusivo con las características de la ITC-BT-52. Esta última determina la potencia, la toma y la protección según el modo y la estación; por eso no se publica un amperaje universal para C13.
No toda vivienda dispone físicamente de C13. En aparcamientos colectivos de edificios en propiedad horizontal, la propia ITC-BT-25 indica que se sustituye por los esquemas de conexión instalados en zonas comunes según la ITC-BT-52. La recarga requiere circuito dedicado y protecciones específicas; aquí solo se explica su lugar normativo.

Qué son los puntos de utilización
Un punto de utilización es el lugar o mecanismo previsto para usar el circuito: un punto de luz, una base de toma o una conexión definida. No es sinónimo de receptor ni de circuito. Un C1 puede servir hasta 30 puntos de luz y un C2 hasta 20 tomas bajo las condiciones reglamentarias; cada punto no necesita un magnetotérmico propio.
La tabla 2 de la ITC-BT-25 fija mínimos por estancia. Por ejemplo, diferencia los puntos de luz y bases de salón, dormitorios, baños y cocina; en esta última reserva usos de C2, C3, C4 y C5. No se reproduce aquí toda la tabla por estancias porque su interpretación completa depende de superficies, longitudes y notas. Los máximos por circuito de las tablas anteriores y los mínimos por estancia responden a preguntas distintas.
Relación entre sección y magnetotérmico
La protección y el conductor deben coordinarse. Como relación conceptual puede recordarse IB ≤ In ≤ Iz, pero la sección de cable depende también del método de instalación, aislamiento, temperatura, agrupamiento y cortocircuito. Sustituir un automático por otro de mayor corriente sin recalcular el circuito puede dejar el conductor insuficientemente protegido.
Cumplir la sección mínima tampoco termina el diseño. La ITC-BT-25 condiciona los conductores a una caída máxima del 3 % en su contexto y permite ciertas compensaciones con la derivación individual. La caída de tensión se verifica para el punto más alejado y la corriente indicada por la protección del circuito.
Cómo se relacionan los circuitos con el cuadro
Los circuitos parten del cuadro mediante protecciones individuales. El IGA protege el conjunto dentro de su alcance; cada PIA delimita la sobreintensidad de su circuito; y uno o varios diferenciales cubren los circuitos correspondientes. La ITC-BT-25 exige, tanto en electrificación básica como elevada, al menos un diferencial por cada cinco circuitos instalados, además de la particularidad de C13.
Cada circuito incorpora los conductores necesarios según su configuración, incluido el conductor de protección hasta los puntos de utilización. La guía de fase, neutro y PE explica por qué el PE no es retorno normal y por qué no deben confundirse sus funciones.
¿Puede una vivienda tener más circuitos que el mínimo?
Sí. Los mínimos no impiden subdividir de forma justificada, repetir circuitos al superar puntos o adaptar la dotación a receptores previstos. Más circuitos no significan automáticamente mayor seguridad o calidad: deben estar correctamente diseñados, protegidos, identificados y verificados.
Una vivienda existente puede responder a la normativa aplicable cuando se ejecutó y a reformas posteriores. No tener exactamente la configuración actual C1–C13 no permite declarar por una fotografía que sea ilegal. Las modificaciones se valoran según su alcance y las exigencias vigentes.
Cómo leer la identificación de un circuito
La etiqueta C1, C2 o C5 describe una función reglamentaria, pero no sustituye la documentación de la instalación. En un cuadro correctamente identificado, el rótulo del PIA ayuda a relacionar la protección con las cargas previstas; aun así, un nombre escrito en la tapa no demuestra por sí solo la sección del conductor, el recorrido ni el estado de las conexiones.
Para comprender una instalación conviene separar tres capas: la función asignada al circuito, las características declaradas de su protección y las comprobaciones realizadas sobre conductores y puntos de utilización. Esa lectura evita dos errores opuestos: asumir que todo está bien porque la etiqueta coincide con C1–C5, o declarar una anomalía únicamente porque la rotulación usa palabras distintas. La verificación técnica corresponde a personal cualificado y requiere documentación, mediciones y acceso seguro.
Errores frecuentes
- Creer que una vivienda solo puede tener cinco circuitos.
- Tratar C1–C5 como cinco magnetotérmicos universales sin más contexto.
- Confundir electrificación básica con menor seguridad o elevada con mayor calidad.
- Igualar potencia prevista y potencia contratada.
- Aumentar el amperaje sin considerar el conductor.
- Creer que una sección mínima elimina caída de tensión y demás cálculos.
- Confundir punto de utilización, receptor y circuito.
- Suponer que cada electrodoméstico necesita siempre un circuito propio.
- Ignorar la solución particular de C4.
- Creer que C13 está instalado obligatoriamente en toda vivienda.
- Confundir el diferencial con la protección individual contra sobreintensidad.
- Usar PE como retorno de servicio.
- Copiar la tabla como receta de instalación.
- Juzgar una instalación antigua solo por su apariencia.
Checklist final
- ¿Entiendo por qué la vivienda se divide en circuitos?
- ¿Distingo las funciones de C1, C2, C3, C4 y C5?
- ¿Sé que pueden existir C6–C13 según las necesidades?
- ¿Distingo electrificación básica y elevada sin asociarlas a calidad?
- ¿Separo potencia prevista de potencia contratada?
- ¿Diferencio punto, receptor y circuito?
- ¿Coordino conceptualmente magnetotérmico y sección?
- ¿Recuerdo que la sección mínima no sustituye caída de tensión ni otras verificaciones?
- ¿Entiendo la relación de cada circuito con el cuadro?
- ¿Evito aplicar la configuración actual sin contexto a una instalación antigua?
C1–C13 forman una arquitectura de distribución y protección. La pregunta útil no es solo «¿cuántos amperios?», sino qué función cumple el circuito, qué puntos alimenta, qué conductor y protección le corresponden y qué verificaciones siguen pendientes. Sitúa esta guía dentro de la ruta de instalaciones eléctricas y continúa el recorrido en seguridad eléctrica y protecciones.
Fuentes y normativa consultadas
- REBT — Real Decreto 842/2002, texto consolidado: ITC-BT-10, 17, 19, 22 y 25.
- Guía técnica de aplicación GUIA-BT-25, número y características de circuitos de vivienda.
- Real Decreto 1053/2014 e ITC-BT-52, infraestructura para la recarga del vehículo eléctrico.
- Guía técnica ITC-BT-52, edición septiembre de 2024, revisión 2.

¿Has encontrado un error o tienes una duda?
La Electroescuela está en mejora continua. Si has encontrado un cálculo incorrecto, una explicación poco clara o tienes una pregunta sobre este tema, puedes dejarla aquí.