Nivel intermedio · Conceptual
Las relaciones de espiras permiten predecir que un transformador de relación 10:1 convierte idealmente 230 V en 23 V. Sin embargo, un componente real se calienta, consume corriente aunque el secundario esté abierto y entrega una tensión que puede variar con la carga.
Comparar el transformador ideal y real no significa enfrentar una teoría falsa con un dispositivo verdadero. El modelo ideal aísla el principio fundamental; el real añade los fenómenos necesarios para predecir pérdidas, regulación y límites.
Para qué sirve un modelo ideal
Un modelo es una representación deliberadamente simplificada. Conserva las relaciones que queremos estudiar y omite efectos secundarios. En el transformador ideal, esto permite ver con claridad la proporcionalidad entre tensión y espiras, la relación inversa de corrientes y la conservación de potencia.
La utilidad del modelo depende de la pregunta. Para comprender si un transformador eleva o reduce tensión, suele bastar. Para calcular calentamiento, caída bajo carga o corriente en vacío, deja de ser suficiente. El error no está en usarlo, sino en olvidar sus hipótesis al interpretar el resultado.
Hipótesis del transformador ideal
Devanados sin resistencia
Se supone que el conductor tiene resistencia nula. No hay caída resistiva ni pérdidas I²R en los devanados. Toda la tensión aplicada participa en el comportamiento electromagnético ideal.
Acoplamiento magnético perfecto
Todo el flujo relevante creado por un devanado enlaza el otro. No existe flujo de dispersión y, por tanto, no aparecen las reactancias asociadas a ese flujo no compartido.
Núcleo sin pérdidas
El material magnético no disipa energía por histéresis ni por corrientes parásitas. El flujo puede variar sin convertir parte de la energía en calor dentro del núcleo.
Magnetización idealizada
En la idealización más habitual se considera permeabilidad infinita, de modo que una corriente magnetizante despreciable basta para establecer el flujo. Otros modelos pueden conservar una inductancia magnetizante finita; por eso conviene declarar la versión empleada.
Potencia sin pérdidas
La potencia de entrada es igual a la de salida. En magnitudes RMS y bajo el modelo apropiado:
Qué predice el modelo ideal
Con la convención ya fijada, a = N1/N2 = V1/V2. La corriente se transforma de forma inversa:
El modelo también implica rendimiento del 100 %, ausencia de calentamiento y tensión secundaria determinada únicamente por la tensión primaria y la razón de espiras. Son predicciones de referencia, no valores exactos de cualquier dispositivo.
Cómo fluye la energía en el modelo ideal
Cuando el secundario alimenta una carga, su corriente produce un efecto magnetizante que se opone al flujo que la originó. La fuente primaria aporta entonces la corriente necesaria para mantener el equilibrio electromagnético. Esta interacción explica por qué la carga «se refleja» hacia el primario.
El núcleo no actúa como un depósito que se llena y después se vacía. En régimen sinusoidal hay intercambio de energía con el campo y transferencia continua entre circuitos. En el ideal, el balance neto no incluye disipación: todo lo absorbido para la carga aparece a la salida.
Esta imagen es más precisa que decir que «la corriente salta de una bobina a otra». Los devanados pueden estar aislados eléctricamente; lo que comparten es el flujo magnético mutuo.
Qué aparece en un transformador real
Un transformador real conserva el mismo principio de inducción electromagnética, pero el cobre, el núcleo y el acoplamiento tienen propiedades finitas. Los efectos principales son:
- resistencia eléctrica en ambos devanados;
- flujo que no enlaza perfectamente primario y secundario;
- corriente necesaria para magnetizar el núcleo;
- pérdidas magnéticas;
- calentamiento y límites térmicos;
- caída de tensión y regulación finita;
- rendimiento inferior al 100 %.

La resistencia de los devanados
El hilo de cobre o aluminio no es un conductor perfecto. Su resistencia produce una caída V = IR y disipa potencia:
Hay una contribución en el primario y otra en el secundario. Al aumentar la corriente, la pérdida resistiva crece con su cuadrado. Esa energía aparece principalmente como calor y eleva la temperatura del componente.
La resistencia no cambia la razón geométrica de espiras, pero sí hace que la tensión disponible en bornes difiera de la FEM interna ideal, especialmente con carga.
Flujo útil y flujo de dispersión
El flujo mutuo enlaza ambos devanados y permite la transferencia de energía. En un transformador real, una parte del flujo generado enlaza solo uno de ellos o no sigue por completo el camino magnético común. Es el flujo de dispersión.
Su efecto eléctrico se representa posteriormente mediante reactancias de dispersión. No debe confundirse con una fuga de corriente ni con una pérdida de aislamiento: se trata de un acoplamiento magnético imperfecto.
El flujo disperso almacena y devuelve energía al circuito en lugar de transferirla íntegramente al otro devanado. Por eso su efecto principal se modela como reactivo. Puede producir caída de tensión dependiente de la corriente y del desfase de la carga, aunque no sea una pérdida activa equivalente a calentar una resistencia.
Corriente de magnetización
Un núcleo real necesita una fuerza magnetomotriz finita para establecer el flujo. Por eso el primario toma una componente de corriente magnetizante incluso cuando el secundario está abierto.
Esta corriente es principalmente reactiva en un modelo simplificado: intercambia energía con el campo magnético. No equivale por sí sola a toda la potencia consumida en vacío, porque el núcleo y el devanado primario también presentan pérdidas reales.
Pérdidas del núcleo
La magnetización variable del material recorre ciclos de histéresis y el flujo induce corrientes dentro del propio núcleo. Ambos procesos disipan energía. Las chapas laminadas reducen las corrientes parásitas al interrumpir sus trayectorias, pero no eliminan todas las pérdidas.
En condiciones normales simplificadas, las pérdidas del núcleo dependen sobre todo de tensión, frecuencia y material, y suelen variar menos con la carga que las pérdidas de cobre. Su análisis detallado se desarrolla en pérdidas y rendimiento de un transformador.
Por qué hay corriente en vacío
«En vacío» significa que el secundario está abierto y no entrega corriente a una carga externa. No significa que el primario quede desconectado ni que el consumo sea exactamente cero.
El primario necesita corriente para establecer el flujo y suministrar las pérdidas del núcleo y del propio devanado. La corriente en vacío suele ser pequeña respecto a la nominal, pero su valor y forma dependen del diseño; no puede asignarse un porcentaje universal.
Por tanto, son compatibles dos afirmaciones: el secundario abierto no entrega potencia útil y el primario real sí puede absorber potencia activa y corriente.
Componentes de la corriente en vacío
En una representación simplificada, la corriente en vacío se separa en dos componentes. Una, magnetizante, establece el flujo y está aproximadamente en cuadratura con la tensión. Otra, asociada a pérdidas del núcleo, tiene componente activa. Su suma fasorial es la corriente medida en el primario.
No conviene sumarlas aritméticamente como si estuvieran en fase. Tampoco debe afirmarse que la corriente en vacío es puramente reactiva: la histéresis, las corrientes parásitas y la resistencia del cobre hacen que exista potencia activa absorbida.
La forma de onda puede apartarse de una senoide perfecta debido a la no linealidad magnética. Este artículo conserva el modelo conceptual; el circuito equivalente utilizará una rama paralela para representar ambos efectos.

Tensión secundaria en vacío y en carga
Al conectar una carga aparece corriente secundaria. Las caídas en la resistencia y la reactancia de dispersión hacen que la tensión terminal cambie. En muchas condiciones habituales disminuye al aumentar la carga, aunque el signo y la magnitud de la regulación también dependen del factor de potencia y del diseño.
La regulación de tensión compara la tensión secundaria en vacío con la tensión bajo una carga especificada. Aquí basta la idea: la relación N1/N2 fija la referencia inducida, pero no garantiza una tensión terminal idéntica para todas las cargas.
Del ejemplo ideal 230/23 V al caso real
Consideremos una relación ideal 10:1. Con 230 V RMS en el primario, el cálculo de espiras da 23 V RMS en el secundario. En vacío, un transformador real podría mostrar una tensión algo distinta; al conectarle una carga, su tensión terminal podría bajar.
No asignamos una cifra universal porque depende de resistencia, dispersión, corriente y factor de potencia. Si se utilizara un ejemplo didáctico de 22,5 V bajo cierta carga, ese valor describiría solo ese caso, no una ley general de los transformadores 10:1.
Asimismo, si entran 100 W y llegan 94 W a la carga, los 6 W restantes no desaparecen: se transforman principalmente en calor por pérdidas. El artículo #77 cuantificará ese balance.
Ejemplo didáctico con carga
Supongamos un transformador 10:1 al que se aplican 230 V y que entrega 22,5 V a una carga que absorbe 4 A con factor de potencia unitario. La potencia útil es:
Si en ese punto el transformador absorbe 96 W, sus pérdidas totales son 6 W. El rendimiento didáctico sería 90/96 = 0,9375, es decir, 93,75 %. Los números se han elegido para ilustrar el balance y no describen una familia universal de transformadores.
La caída desde los 23 V ideales hasta 22,5 V combina efectos internos y depende de la carga. Sin el circuito equivalente no podemos repartir esa diferencia con rigor entre resistencia y dispersión.

Calentamiento y límites de funcionamiento
Las pérdidas elevan la temperatura del cobre, el núcleo y el aislamiento. La temperatura admisible limita la carga continua y condiciona la vida útil. También existen límites de tensión, frecuencia y densidad de flujo para evitar saturación o esfuerzos dieléctricos excesivos.
Un transformador no puede entregar cualquier corriente porque su relación sea reductora. La potencia nominal, la sección de los conductores, la refrigeración y las condiciones de servicio siguen siendo determinantes.
Ideal no significa seguro ni ilimitado
El modelo ideal no contiene ruptura del aislamiento, saturación, sobrecorriente ni temperatura. Por tanto, una ecuación correcta puede producir una conclusión insegura si se aplica fuera de las especificaciones reales.
El aislamiento galvánico tampoco debe darse por supuesto: un autotransformador comparte devanado y no proporciona la misma separación. Incluso con devanados separados, la seguridad depende de distancias, materiales, construcción y normas aplicables.
Mapa hacia el circuito equivalente
Cada diferencia física tendrá después un representante eléctrico:
- resistencia del primario → R1;
- resistencia del secundario → R2;
- flujo disperso → reactancias Xσ1 y Xσ2;
- magnetización → reactancia Xm;
- pérdidas del núcleo → resistencia Rfe o Rc.
Son elementos de un modelo equivalente: no hay una resistencia física conectada dentro del núcleo ni una bobina independiente llamada «dispersión». El esquema traduce fenómenos distribuidos a componentes analizables.
Comparación compacta
| Aspecto | Ideal | Real |
|---|---|---|
| Resistencia de devanados | Nula | Finita; produce caída y calor |
| Acoplamiento | Perfecto | Existe flujo de dispersión |
| Magnetización | Corriente despreciable en la idealización habitual | Requiere corriente finita |
| Núcleo | Sin pérdidas | Histéresis y corrientes parásitas |
| Potencia | Entrada = salida | Salida < entrada |
| Tensión secundaria | Razón de espiras exacta | Depende también de la carga |
| Temperatura | Sin calentamiento | Limitada por pérdidas y refrigeración |
Dónde falla el modelo ideal
- No permite calcular pérdidas ni temperatura.
- No explica la corriente en vacío real.
- No predice la caída de tensión con carga.
- No representa el flujo de dispersión.
- No ofrece límites nominales ni de saturación.
Estas limitaciones no obligan a abandonar el modelo. Se añaden elementos eléctricos que representan cada fenómeno: resistencias, reactancias de dispersión y una rama de magnetización. Ese es el objetivo del artículo sobre el circuito equivalente del transformador.
Cómo elegir el nivel de modelo
Para una estimación rápida de relación de tensión puede bastar el ideal. Para estudiar rendimiento se incorporan pérdidas activas. Para calcular regulación y corrientes se necesita el circuito equivalente. En transitorios, saturación o armónicos pueden hacer falta modelos todavía más detallados.
La mejor representación no es la más compleja, sino la más sencilla que conserva los efectos relevantes para la pregunta planteada.
En una primera estimación se puede empezar con la razón de espiras y añadir complejidad de forma ordenada. Si el objetivo es conocer la tensión bajo carga, se incorporan impedancias internas; si interesa la energía, se separan las pérdidas; si se estudia el vacío, se añade la rama magnetizante. Esta progresión evita mezclar desde el principio fenómenos que responden a preguntas diferentes.
Resumen y puente hacia las pérdidas
- El transformador ideal elimina resistencia, dispersión y pérdidas.
- El transformador real necesita corriente de magnetización y consume algo en vacío.
- Las resistencias de devanado disipan I²R.
- El núcleo real presenta histéresis y corrientes parásitas.
- La tensión secundaria puede cambiar con la carga.
- La potencia de salida es menor que la de entrada.
La pregunta siguiente es inevitable: ¿dónde se pierde la energía y cómo se mide la eficiencia? La respuesta está en pérdidas y rendimiento de un transformador.
Fuentes técnicas
- OpenStax, University Physics: Transformers.
- New Jersey Institute of Technology: transformer equivalent circuit and losses.
- Ohio State University, Ximera: Transformers.
REPASO ACTIVO
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